HIDRATACIÓN
Aspecto clave
que debe tenerse muy en cuenta para cualquier
persona que hace ejercicio físico, más si cabe
en principiantes que realicen una actividad
aeróbica de duración importante.
Las personas que
entrenan de forma asidua normalmente empiezan a
sudar antes y de manera regular. Gracias a esto
el organismo consigue desde un principio no
sobrecalentarse y mantener su temperatura
interna a niveles inferiores de los que se
tendrían si no se produjera este mecanismo
termorregulador, aunque sus necesidades de
rehidratación no serán menores y se deberá
reponer líquido con una cantidad y frecuencia de
0.5 a 1 litro/hora. Con esto se entrará en un
círculo vicioso del que no se puede salir a
corto plazo, ya que al beber regularmente se
tenderá a sudar más y a seguir perdiendo
líquido, con lo que el organismo no se habrá
sobrecalentado pero sí habrá perdido cantidades
importantes de fluido. Esta cadena, en la que se
deberá seguir rehidratando el ejercitante,
finaliza tras 6-12h de la práctica física.
Una persona no
habituada al ejercicio físico desconoce estas
precauciones y por otro lado tiene un sistema de
regulación térmica ante el esfuerzo menos
preparado, en consecuencia suda de forma
repentina e intensa, en lugar de hacerlo de
manera regular y progresiva, con lo que pierde
grandes cantidades de líquido que no recupera,
disminuye su sudoración y su temperatura
corporal interna sube por encima de lo valores
iniciales que provocaron dicha transpiración,
pudiéndose producir una Hipertermia. Al no
seguirse las medidas oportunas durante el
ejercicio también tendrán un serio déficit de
líquido corporal que deberá reequilibrarse de
forma lenta pero frecuente durante las horas
posteriores a la sesión aeróbica.
Comprobar una
disminución de un 2% del peso corporal después
de una sesión aeróbica indica que el ejercitante
ha estado expuesto a serios contratiempos,
debiéndose evitar que suceda, ya que durante el
transcurso de la práctica se habrá producido un
excesivo aumento de la frecuencia cardíaca y de
la temperatura rectal, con el grave daño sobre
la salud que esto puede conllevar, así como, se
habrá "desobedecido" el síntoma de debilidad
manifiesta junto con una sensación de malestar
confuso y presión pectoral que habrán ido
asociados, siendo éstos los indicativos de que
se debía parar y atender el problema.
TU
ENTRENADOR PERSONAL EN BARCELONA